Nuestro planeta está cubierto en un 75% de agua y, a pesar de esto, a diario nos encontramos con temas vinculados a la problemática de la escasez del agua, contaminación de cursos superficiales y subterráneos de agua dulce que producen enfermedades y muerte, donde a menudo el interés económico de algunos, NUEVAMENTE, termina por perjudicarnos a todos (ya que el medio ambiente es de todos), y opininamos a titulo de las futuras generaciones… o crucificando a los funcionarios de esa compañía que contaminó el agua y lloramos sobre la leche derramada (o el agua contaminada). Pero en las acciones que realizamos en nuestro día a día ¿Valoramos éticamente el agua?
En el campo de la Ética, el deber ser de la acción humana (deontológicamente), se entiende por "bien" lo que en lenguaje moderno se denomina "valor". El agua es, por lo tanto, el bien vital por excelencia, insustituible y primordial: si no hay agua, no hay vida.
El agua del planeta se estima en 1.300 trillones de litros, el 97,23 %, es agua salada y 2,77% es agua dulce, de esta ultima el 2,15% se encuentra en los polos y solo está disponible para el hombre, un 0,62 %. Esta cantidad ha estado circulando siempre por la Tierra, la que disfrutaban los dinosaurios hace 65 millones de años hasta hoy, originando y conservando la vida en ella.
El agua es parte de nuestras vidas, emociones, recuerdos de infancia, de nuestra Fe y de la salud; sin embargo, en los últimos años, hemos observado el creciente deterioro de su calidad, dejando en su lugar contaminación y muerte; pero, lo más preocupante es el hecho “¿Que le heredaremos a las futuras generaciones?” un nuestro planeta desierto y hostil. El agua brota como el mayor conflicto geopolítico del siglo XXI ya que se espera que en el año 2025, la demanda de este elemento, tan necesario para la vida humana, será un 56% superior que el suministro y quienes posean agua podrían ser blanco de un saqueo.
A lo que pretendo llegar con esta reflexión, es que el agua es más que un bien económico, un valor, y aunque se le ponga precio, NO TIENE PRECIO. Hoy en día mucha gente está preocupada en por conservar el agua y los recursos naturales. Nos ha costado mucho llegar a entender su VALOR ETICO y que sin agua no hay vida; de hecho, ya se están sufriendo las consecuencias del descuido del hombre hacia el agua, este recurso escasea y empieza a faltar en varios países. Esta es la alarma que la naturaleza nos da para que reflexionemos y corrijamos nuestros errores, pues aún tenemos tiempo de comenzar a cuidar este vital elemento desde Nuestros hogares, un litro de aceite contamina cerca de un millón de litros de agua, cantidad suficiente para el consumo de agua de una persona durante 14 años, lo que debemos hacer es colocar el aceite usado en algún recipiente con tapa (frascos o botellas vacías), cerrarlo y colocarlo con el resto de la basura de la casa.
